PREGUNTAS FRECUENTES

Preguntas generales

Personas que estén tomando medicación deben consultar con su médico o especialista la toma de Complementos Alimenticios conjuntamente.
Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia es conveniente que consulten con su médico o especialista antes de tomar Complementos Alimenticios.
Los Complementos Alimenticios pueden tomarse durante 3 meses seguidos y posteriormente hacer un descanso de 15 días a un mes para que el cuerpo no se acostumbre. A continuación, pueden seguir tomando el Complemento Alimenticio sin ningún tipo de problema. Siempre que el terapeuta o especialista no indique otra pauta.
Cuando hablamos de complementos alimenticios y materias primas de origen natural, podemos encontrar pequeños cambios, en el color, olor y sabor, que no alteran la calidad y eficacia de los mismos. 
Sí, no hay problema. La recomendación es tomar el contenido con agua o con zumos, piña o melocotón, para camuflar el posible sabor amargo que tienen algunos ingredientes.
Sí, no hay problema. La recomendación es tomar el contenido con un poquito de leche o en un poquito de yogur, al ser normalmente ingredientes oleosos.
Si un producto está caducado mejor no tomarlo, ya que no está en las mejores condiciones y podría haber perdido efectividad.
Por normal general y si no hay indicación al respecto, lo ideal en estos casos es dejar de tomar el Complemento Alimenticio hasta que regulemos la funcionalidad del aparato digestivo. Posteriormente, podremos volver a tomar el Complemento Alimenticio. Hay casos en que la toma de los Complementos podría ser beneficiosa, por ejemplo los Probióticos, como Probiótics14.
La cantidad de sal corresponde únicamente al Sodio presente naturalmente en los ingredientes. Resultado de sal=sodio x 2,5

Preguntas específicas

Los posos en los productos, tienen que ver con la utilización de extractos secos. Estos extractos secos a veces no se disuelven totalmente en medio acuoso y pueden formar posos. Los posos normalmente se resuspenden tras agitación.

Es importante saber que la calidad y la efectividad no se ven alteradas porque las sustancias activas ya quedan disueltas en el líquido, con lo que no hace falta que se ingiera todo el poso disuelto para obtener sus propiedades.
Una vez hemos reducido el colesterol a niveles normales se puede seguir tomando como mantenimiento. También ayudándonos con dieta adecuada.
Como la mayoría de complementos alimenticios se pueden tomar 3 meses seguidos y hacer un descanso de 15 días a un mes. Luego podemos volver a tomarlo. En el momento de dejar de tomarlo se deberían controlar las ingestas de alimentos que puedan aportar colesterol. Es decir, seguir una dieta adecuada.
En niños es raro que haya aumentos de colesterol. Si esto fuera así, lo recomendable sería recibir asistencia médica, para valorar y encontrar la causa de este aumento de colesterol.
Artioptim colágeno hidrolizado es más aconsejable tomarlo después del desayuno. Ya que así el colágeno hidrolizado llegará intacto a las células que lo necesitan (cartílagos, articulaciones, huesos, piel, cabello, uñas) y no se metabolizará en la obtención de energía.
La Jalea Real es una sustancia susceptible de sufrir deterioros de calidad y contaminaciones. Por esto es importantísimo vigilar que la Calidad de la Jalea y de todos los ingredientes de los productos siguen los estándares de calidad determinados. En Herbora se hace el seguimiento de la Jalea Real libre de cloranfenicol, un antibiótico cuyo uso en animales productores de alimentos (como por ejemplo las abejas) está prohibido en la Unión Europea.
 
En herbora certificamos que la Jalea Real utilizada en la elaboración de nuestros productos está libre de este elemento contaminante. 

Otra cosa a tener en cuenta en cuanto a la calidad y pureza de la jalea real es el contenido en HDA (ácido hidroxidecenoico). El HDA es un ácido graso que únicamente se ha encontrado en la Jalea Real por lo que actualmente constituye el único parámetro descrito para la identificación cualitativa y cuantitativa de la Jalea Real, así como para la detección de fraudes. 

HERBORA ha empleado en la elaboración de sus productos a base de jalea un contenido mínimo de 4,5-5% de HDA, de los más altos del mercado, el cual refleja la pureza y calidad. 
El aceite esencial del árbol del té, proviene de la especie Melaleuca alternifolia. Este árbol puede cultivarse en otras zonas del planeta, pero es en Australia donde las propiedades de esta esencia se han demostrado y están reconocidas. Los factores que aseguran unos principios activos de la máxima calidad son: el tipo de suelo, el clima, las horas de sol y las variaciones de temperatura. Por esto es muy importante que la materia prima pueda asegurar su origen y en Herbora lo aseguramos.
Sí. La lecitina de soja de Herbora (Lecisoja) tiene certificado No GMO e IP (Identidad Preservada) que se renueva anualmente. Este certificado garantiza la utilización de una lecitina totalmente natural que no ha sido alterada por medios de la biotransformación genética. Está a disposición de los clientes que lo soliciten.
Un extracto es un producto sólido o espeso obtenido por evaporación de un zumo o de una disolución de sustancias vegetales. 
Existen 3 tipos de Extractos Secos (ES):
ES normal, ES estandarizado y ES estandarizado y Patentado, este último es de máxima calidad.
Un ES se obtiene por evaporación total del disolvente, normalmente agua o alcohol, y tiene una consitencia en forma de polvo seco. El ES presenta una concentración más superior de principios activos que la planta original. El nivel de concentración de un ES se expresa en términos de proporción. Por ejemplo un extracto 5:1 (5 a 1) significa que se utilizarán 5 kg de planta para obtener 1 kg del ES.
Un ES estandarizado asegura la calidad de un compuesto de plantas, ya que mejora la seguridad y la eficacia de ese ES. Este tipo de extractos proporcionan siempre concentraciones determinadas de principios activos que garantizan su eficacia, ya que no hay cambios.
Finalmente los ES estandarizados y patentados bajo marca comercial que responden a un nivel máximo de calidad, por que esos ES se han obtenido con métodos exclusivos que no se pueden copiar mientras dura la patente.

En Herbora intentamos siempre, en la medida de lo posible, utilizar ES estandarizados y patentados para dar la mayor garantía de calidad posible. Si esto no es posible, utilizamos los ES estandarizados, fieles a nuestra filosofía de utilizar ingredientes de la máxima calidad y eficacia para obtener los resultados que valorarán nuestros consumidores.
Se obtiene de especies de tiburón capturadas de zonas oceánicas de la Costa Francesa. No se utilizan especies en peligro de explotación. Todas las operaciones de captura siguen una cuota siguiendo un programa establecido, para no esquilmar los recursos marinos. Por otro lado, se efectúa una estandarización de la materia prima para que todas las partidas tengan la misma concentración de principios activos. El bajo contenido en agua del polvo de cartílago, la manipulación y el proceso de estandarización consiguen un producto de bajo olor y poca carga microbiana. Lo que hace innecesario la esterilización del producto mediante irradiación, elementos químicos o tratamientos térmicos. La empresa que lo procesa cumple las normas de calidad y es sometida a auditorías externas para garantizar y verificar que se cumplen los procesos y requisitos de un producto tan específico.
El cartílago de tiburón está formado principalmente por proteínas y por carbohidratos complejos conocidos como glicosaminoglicanos (GAG’s). Uno de estos GAG’s, el sulfato de condroitina, predominante en el cartílago de tiburón, es el responsable de los beneficios saludables. Otro de los constituyentes es el colágeno proteico, muy importante para entender el papel de la actividad del producto en conjunción con el GAG. Cerca del 30-40% del polvo corresponde a proteínas, donde la cantidad de GAG’s está entre el 4-17%. La riqueza en principios activos depende de las especies capturadas según el programa de cuota de pesca efectuado. Nuestro cartílago de tiburón asegura un mínimo del 4% de Sulfato de condroitina, 30-40% de Proteína colágeno. También encontramos como tercer componente principal, elementos químicos minerales como un 20-30% de calcio y 10-12% de fósforo.
El cartílago de tiburón se está utilizando aproximadamente desde el año 1950 para tratar procesos inflamatorios, como analgésico natural y como remedio natural para mejorar la movilidad de las articulaciones. Hay artículos que sugieren la utilización del cartílago de tiburón para tratar otros síntomas como la psoriasis. Se puede encontrar también literatura donde se recomienda el cartílago de tiburón como antiangiogénico natural (impide la formación de nuevos vasos sanguíneos, típico de tumores malignos), con lo que en teoría podría ser útil en el tratamiento o prevención del cáncer. Debido al coste de estudios clínicos en la actualidad no hay pruebas concluyentes que demuestren que el cartílago de tiburón es útil para curar el cáncer en seres humanos. 
Actualmente, dado también a que no hay dosis tóxica, no se ha establecido una dosis apropiada, debido también a la multitud de extractos y orígenes del cartílago que se pueden encontrar en el mercado. Si seguimos las recomendaciones de nuestro proveedor la dosis de 6-9 cápsulas de 740 mg cada una de cartílago de tiburón son suficientes para obtener los efectos beneficiosos.
Una recomendación unificada para la gran mayoría de complementos alimenticios es la de tomarlo durante 3 meses seguidos y posteriormente hacer un descanso de 15 días a 1 mes, para que el cuerpo no se acostumbre.
Como se ha comentado anteriormente no tiene dosis tóxica. Alguna bibliografía sugiere evitar el consumo de cartílago de tiburón en personas con hepatopatías (existe un informe  describiendo un caso de hepatitis atribuida al cartílago de tiburón), pero esto depende en gran medida de la calidad de la materia prima, que es importantísima para garantizar un producto final que de unas garantías de seguridad y eficacia.
Según documento de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), fechado el 4 de julio del 2013, se actualizan las condiciones de uso de Melatonina en complementos alimenticios en paralelo a la reevaluación del aporte permitido por el Ministerio de Salud Italiano. En dicho documento se rebaja la concentración a 1 mg de melatonina y textualmente dice: “las empresas que comercialicen en España complementos alimenticios con melatonina deberán adaptar sus productos al nuevo límite de 1 mg de melatonina al día”.
La celulitis es un proceso inflamatorio de la grasa subcutánea que produce en la epidermis la “piel de naranja”. En la tercera capa de la piel (la hipodermis) se acumulan glóbulos de grasa concentrados en células denominadas adipocitos. Estas células tienen una enzima que cuando se la estimula mediante hormonas específicas, comienzan a “acaparar grasas”. De esta manera, se incrementa cada vez más el tamaño de los nódulos de grasa y se modifica la microcirculación de la sangre, produciendo un círculo vicioso. Se acumula el líquido, los nódulos de grasa se agrandan, y las fibras que los rodean se ajustan. Todo esto hace que la superficie de la piel se eleve, formándose pozos en algunas regiones que dan lugar a que se forme la “piel de naranja”. La mujer actual debe estar informada sobre cómo se puede prevenir la celulitis, teniendo en cuenta sus causas y la forma de tratarla una vez que se encuentra instalada. Son muchos los factores que influyen en la celulitis. Uno de los más frecuentes es el sobrepeso y la obesidad, y si bien también hay mujeres delgadas y sin antecedentes de sobrepeso que presentan celulitis, no es lo más común. 

Las cremas anticelulíticas con activos efectivos ayudan a camuflar esa celulitis, mejorando la circulación sanguínea, el drenaje y la firmeza de la piel. Como se ha comentado antes hay que actuar sobre todos los factores que influyen en la formación y anclaje de la celulitis: disminuyendo su formación, mejorando la elasticidad cutánea, impidiendo la acumulación de lípidos en los adipocitos, activando los fibroblastos para mejorar la firmeza de la piel y mejorando la circulación periférica para ayudar a drenar las grasas. Esto se consigue además de con una crema efectiva, con ejercicio físico, hidratación intensa y masajes localizados y frecuentes sobre las zonas afectadas. Sólo así funcionarán bien las cremas anticelulíticas.  
Hay muchos, pero no todos sirven. Por eso, la mujer debe asesorarse muy bien antes de iniciar uno. Un mal tratamiento puede empeorar la celulitis o causar otros problemas tanto de circulación venosa como linfática. Para su abordaje, se requiere de un tratamiento multidisciplinario: desde la dieta (aumentando las frutas y verduras), la actividad física, masajes de drenaje linfático, cremas para mejorar la circulación y desinflamar los nódulos de grasa y la ingestión de mucha cantidad de agua durante el día. 
El colesterol es un componente fundamental de las membranas celulares y precursor de muchas sustancias necesarias para la vida, como algunas hormonas y los ácidos biliares. Circula en el plasma unido a varias lipoproteínas, porque al ser una sustancia grasa no es soluble en el líquido acuoso de la sangre. Las lipoproteínas más conocidas son la LDL (colesterol malo), responsable del transporte del colesterol a los tejidos periféricos, que al aumentar puede contribuir a formar depósitos en las arterias (arterioesclerosis), y la HDL, que al contrario, retira el colesterol de los tejidos y lo lleva al hígado, reduciendo el riesgo cardiovascular (por eso se la llama popularmente el colesterol "bueno").
El colesterol en nuestro cuerpo proviene de dos partes: el producido por nuestro hígado y el que se obtiene de los alimentos de origen animal. Tiene funciones importantes pero los niveles elevados no son buenos.   
El nivel de colesterol menor de 200 mg/dl se considera como deseable; entre 200 a 239 mg /dl se lo toma como límites más altos de lo normal, y en el caso que sea mayor o igual a 240 mg/dl, constituye una hipercolesterolemia. 
El colesterol elevado (hipercolesterolemia), es uno de los principales factores de riesgo de la arterioesclerosis. La elevación de los niveles de colesterol en sangre, por encima de 200 mg/dl, se asocia con un mayor riesgo de cardiopatía coronaria. El riesgo se incrementa cuando los niveles de colesterol superan significativamente los 240 mg/dl.
Otro factor de riesgo muy importante es el colesterol LDL (vulgarmente llamado colesterol malo). En sujetos sin enfermedades asociadas, niveles de colesterol LDL menores a 130 mg/dl se consideran como deseables, de 130 a 159 mg/dl en los límites de riego y mayores a 160 mg/dl como alto riesgo. 
Se ha demostrado que los niveles de colesterol HDL (colesterol bueno) tienen una relación inversa con la cardiopatía coronaria. Se denomina nivel sanguíneo bajo de HDL a toda concentración inferior a 35 mg/dl en varones y 45 mg/dl en mujeres, por lo tanto, conviene que la fracción HDL tenga niveles superiores a los anteriormente citados. 
Entre los factores importantes que incrementan el nivel de HDL se encuentran: los estrógenos (por esto las mujeres tienen menor riesgo de cardiopatía coronaria, antes de llegar a la menopausia), el ejercicio físico, y la pérdida de peso (cuando existe un exceso de peso).  
El nivel de HDL disminuye con la obesidad, inactividad física, el tabaquismo, los esteroides androgénicos y similares (como esteroides anabólicos, anticonceptivos orales en los que predomina la progesterona); hipertrigliceridemia , factores genéticos y malos hábitos alimentarios. Por lo tanto: es importante que el colesterol total esté por debajo de 200 mg/dl, que el LDL sea menor a 130 mg/dl y el HDL mayor a 45 mg/dl. 
Dentro del tratamiento para normalizar los niveles de colesterol, la alimentación es una de las herramientas más importantes, con algunas indicaciones para modificar los hábitos alimentarios para cumplir dos objetivos: Lograr un descenso de peso, en el caso que esté con sobrepeso. Consumir las calorías adecuadas para su edad, peso, talla. 
VALORES DE COLESTEROL TOTAL
Normal                         < 200 mg/100 ml
Límite elevado            200-240 mg/100 ml
Anormal o de riesgo     > 240 mg/100 ml

COLESTEROL LDL
Normal                        < 130 mg/100 ml
Límite elevado           130-159 mg/100 ml
Anormal o de riesgo    > 160 mg/100 ml

COLESTEROL HDL
Normal                        > 35 mg/100 ml
Límite elevado           34-25 mg/100 ml
Anormal o de riesgo    < 25 mg/100 ml
 
 
 
La menopausia se define por el cese de los periodos menstruales (amenorrea de 6-12 meses). Es un evento bien definido en el tiempo aunque ya unos años antes la función ovárica comienza a declinar, alternándose ciclos ovulatorios normales con periodos anovulatorios de duración variable; este periodo y hasta un año después del último periodo menstrual se denomina perimenopausia. La menopausia ocurre a una edad media de 51 años. Debido al aumento de la esperanza de vida la mujer va a pasar una parte sustancial de su vida menopáusica. De ahí, la importancia de aclarar el papel de ésta situación en el desarrollo de sobrepeso y obesidad. 
La menopausia es una de las etapas críticas en la vida de la mujer en la que se favorece la ganancia de peso y el desarrollo de la obesidad. Las causas de éste problema son múltiples, unas se relacionan con la disminución de estrógenos y otras dependen de la edad, con un aumento de la ingesta de alimentos y una disminución del gasto energético asociadas al sedentarismo. Esta ganancia de peso se asocia a consecuencias negativas para la salud, que se agravan por los cambios de distribución de grasa que se observan durante la menopausia. El aumento de la grasa visceral facilita el desarrollo de insulinorresistencia y sus consecuencias clínicas como las alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono y la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y la dislipemia con un aumento del riesgo cardiovascular, entre otras complicaciones. De ahí, la importancia de controlar la alimentación y de favorecer una actividad física favorable, evitando en la medida de lo posible la vida sedentaria.
Los OMEGA 3 se obtienen básicamente del aceite de pescado azul (sardina, arenque, anchoa, caballa, boquerón, salmón,…), asociados a las vitaminas A y D. Es importante averiguar el origen del omega 3, ya que en el caso de obtenerse de peces grandes, la acumulación de contaminantes puede ser significativa. Los componentes esenciales del omega 3 son el EPA o Ácido EicosaPentaenoico y el DHA o Ácido DocosaHexaenoico, con efectos beneficiosos sobre la salud del corazón, pues regulan el sistema cardiovascular y disminuyen los niveles de colesterol. Además tienen una función antiinflamatoria y antitrombótica. También sobre la función cerebral y sobre la visión. 
El EPA contiene 5 dobles enlaces (20:5), indispensables para disminuir el colesterol malo (LDL) y los triglicéridos, con lo que se reduce el riesgo de sufrir infartos. Asimismo ayuda a controlar la tensión arterial. 
El DHA posee 6 dobles enlaces (22:6) y es vital en el mantenimiento del sistema nervioso central (cerebro) y la retina ocular. Ayuda a aumentar las defensas y además, es antiagregante plaquetario, con lo que evita la formación de trombos. 
La ingesta de ácidos grasos omega 3 tiene beneficios significativos para la salud, ya que previene la formación de trombos y coágulos sanguíneos, reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, regulan la tensión arterial y mantienen la flexibilidad de las membranas celulares al incorporarse a los fosfolípidos de las mismas. En conjunto se ha demostrado que puede reducir sustancialmente el riesgo de sufrir infarto de miocardio y enfermedades coronarias. La ingesta por encima de 250 mg de DHA ha demostrado mejorar el funcionamiento normal del cerebro y de la visión.
Hay estudios clínicos donde se postula que la ingesta de Omega 3 y en concreto de DHA mejora notablemente la prevención de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades apropiadas, confieren al organismo efectos saludables. Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) estudios científicos recientes sobre las propiedades y funcionalidad de los micro-organismos vivos en los alimentos señalan que los probióticos desempeñan una importante acción en las funciones inmunológica, digestiva y respiratoria y podrían tener un efecto significativo en el alivio de las enfermedades infecciosas. 
Los probióticos están indicados en desórdenes de la digestión, trastornos del aparato digestivo, prevención de los efectos secundarios provocados por el uso de antibióticos, disminución de las defensas, intolerancias alimenticias, desequilibrios de la flora intestinal y vaginal, e incluso problemas cutáneos. Estos son sólo algunos de los efectos beneficiosos.
Las bacterias viven normalmente en el cuerpo humano (así como en el de los animales superiores y los insectos), incluido el aparato digestivo, donde existen más de 400 especies bacterianas y constituyen más de la mitad del peso de la materia que se encuentra en el colon.
Las bacterias, que forman la denominada microflora intestinal residente son necesarias para mantener el bienestar de su huésped. Pero sobretodo se requiere que los probióticos lleguen vivos al intestino para beneficiarse de sus propiedades.
Los prebióticos, como los fructooligosacáridos (FOS) y la inulina (fibra de Achicoria), son componentes que facilitan el buen funcionamiento del sistema intestinal, así como del organismo en general, gracias a sus efectos directos sobre la producción de bífidobacterias, ya que favorecen el crecimiento de microorganismos beneficiosos para la salud: probióticos. Los prebióticos estimulan el crecimiento de la microbiota intestinal (microorganismos pobladores del intestino). Ello se debe a que pasan a través del estómago y el duodeno prácticamente sin sufrir cambios y alcanzan el intestino delgado casi sin digerir. Allí están disponibles para ser metabolizados por algunos de los microorganismos intestinales, como las bífidobacterias y los lactobacillos, promoviendo su asentamiento y desarrollo. Por favorecer el crecimiento de las bífidobacterias se dice que los prebióticos tienen un efecto bifidogénico.
En resumen, los probióticos son alimentos fermentados por microorganismos vivos, como los lactobacilos y las bífidobacterias, que se pueden encontrar en el yogur. Para que un organismo pueda considerarse probiótico ha de contener microorganismo vivos con efectos beneficiosos para el que los consume y una mejora en el equilibrio de la flora intestinal. Los alimentos con ingredientes prebióticos no contienen microorganismos vivos, pero si tienen la propiedad de estimular el crecimiento de determinadas bacterias del colon.
Probióticos: Contienen microorganismos vivos.
Prebióticos: No contienen microorganismos vivos.
Simbióticos: Incluyen ingredientes probióticos y prebióticos: potencian la acción de los dos.
Los conservantes evitan o retardan la fermentación, enmohecimiento o putrefacción de los alimentos y de los cosméticos. La principal causa de deterioro de los alimentos y de los cosméticos es el ataque por diferentes tipos de microorganismos (bacterias, levaduras y mohos). El problema tiene implicaciones económicas evidentes, tanto para los fabricantes (deterioro de materias primas y productos elaborados antes de su comercialización, pérdida de la imagen de marca, etc.), como para distribuidores y consumidores (deterioro de productos después de su adquisición y antes de su consumo). Se calcula que más del 20% de todos los alimentos producidos en el mundo no llegan en condiciones al consumidor final por acción de los microorganismos. Por otra parte, los alimentos y cosméticos alterados pueden resultar muy perjudiciales para la salud del consumidor. La toxina botulínica, producida por una bacteria, Clostridium botulinum, en las conservas mal esterilizadas, embutidos y en otros productos, es una de las sustancias más venenosas que se conocen (miles de veces más tóxica que el cianuro). Las aflatoxinas, sustancias producidas por el crecimiento de ciertos mohos, son potentes agentes cancerígenos. Existen pues razones poderosas para evitar la alteración de estos productos. A los métodos físicos, como el calentamiento, deshidratación, irradiación o congelación, pueden asociarse métodos químicos que causen la muerte de los microorganismos o que al menos eviten su crecimiento. En muchos alimentos existen de forma natural sustancias con actividad antimicrobiana: muchas frutas contienen diferentes ácidos orgánicos, como el ácido benzoico o el ácido cítrico. La relativa estabilidad de los yogures comparados con la leche se debe al ácido láctico producido durante su fermentación. Los ajos, cebollas y muchas especias contienen potentes agentes antimicrobianos, o precursores que se transforman en ellos al triturarlos. 
La Administración correspondiente, a la hora de autorizar el uso de determinados aditivos tiene en cuenta que éste sea un auxiliar del procesado correcto de los alimentos y no un agente para enmascarar unas condiciones de manipulación sanitaria o tecnológicamente deficientes, ni un sistema para defraudar al consumidor engañándole respecto a la frescura real de un alimento o a la idoneidad de un cosmético. Las condiciones de uso de los conservantes están reglamentadas estrictamente en todos los países del mundo. Usualmente existen límites a la cantidad que se puede añadir de un conservante y a la de conservantes totales.  
Los ésteres del ácido para-hidroxi-benzoico y sus derivados sódicos, denominados en general parabenos, son conservantes especialmente útiles contra mohos, levaduras y bacterias. Su principal ventaja es que son activos en medios neutros, al contrario que los otros conservantes, que solo son útiles en medio ácido. Se utilizan fundamentalmente para la protección y mantenimiento de las propiedades de productos alimenticios y también para cosméticos. Desde los años 50 se han realizado múltiples estudios demostrando su poca toxicidad. Se absorben rápidamente en el intestino, eliminándose también rápidamente en la orina, sin que se acumulen en el organismo. 
Finalmente, comentar que la Comisión Europea, en el año 2014, emitió un comunicado en el que dice literalmente que “no se expresaron inquietuddes sobre la seguridad de los parabenos y sus sales”. De esta forma se confirma que los parabenos, que llevan utilizándose más de 80 años, son efectivos y seguros. 
La diferencia básica entre un gel y una crema o emulsión está en los excipientes utilizados. Un excipiente es el vehículo en el que irán los activos en la fórmula. Los excipientes grasos forman parte de las cremas o emulsiones. Al no mezclarse con el agua necesitarán estabilizantes. Para ello se suelen utilizar unos productos llamados tensoactivos. Los formatos gel carecen de estos excipientes grasos y por lo tanto de tensoactivos. El formato gel utiliza gelificantes (derivados de algas) para aumentar la viscosidad y transformar las soluciones en líquidos densos o semisólidos y facilitar su aplicación.
La calidad de los productos viene definida por la selección estricta de las materias primas utilizadas y en este caso, Herbora pone todo su empeño en que los proveedores de materias primas cumplan las premisas de Calidad, Seguridad y Eficacia. 
La legislación actual sobre contaminantes es el Reglamento (CE) Nº 1881/2006 de la Comisión del 19 de diciembre de 2006 por el que se fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios. En este Reglamento se encuentran los límites máximos autorizados por las autoridades comunitarias. En el caso de productos de pescado como el Cartílago de tiburón o los aceites de pescado (omega 3) se analizan las contaminaciones de metales pesados (arsénico, mercurio, plomo y cadmio), de dioxinas, PCB’s, furanos y de contaminantes biológicos (microorganismos y parásitos como el Anisakis). Si la Materia Prima es apta, entra en el circuito de elaboración, si no es apta se desecha, ya que a veces es más costoso eliminar los contaminantes. 
Los controles que se realizan para determinar los metales pesados son Cromatografías de Masas en laboratorios especializados y certificados. 
Por otro lado, en la elaboración de los aceites de pescado se utilizan especies de pescado azul como el salmón, arenque, sardina y boquerón, de los que se consigue una materia prima de máxima calidad, seguridad y eficacia. Es importante resaltar que pescados más grandes (atún, cazón y pez espada) tendrán más probabilidad de acumular contaminantes que los pescados más pequeños.
Existen unas definiciones aceptadas sobre la caducidad de los alimentos: Fecha de caducidad, Fecha de consumo preferente y márgenes de seguridad. Teniendo siempre en cuenta que el alimento deberá de estar en unas condiciones apropiadas de almacenaje. 
1. Fecha de caducidad o Fecha límite de consumo recomendada: Es la Fecha tras la cual el producto no tendrá la calidad apropiada para su consumo: son alimentos perecederos: carnes, pescados, frutas y verduras.
2. Fecha de consumo preferente de un alimento: Al poner: “Consumir presentemente antes de…”, es la Fecha de duración mínima, es decir, es la Fecha hasta la que el producto está en perfectas condiciones para ser ingerido. Tras esta fecha el alimento puede estar apto para el consumo: son alimentos transformados y envasados, derivados lácteos, productos enlatados, etc…
3. Márgenes de seguridad: dependen de cada alimento y sobretodo del almacenaje y la conservación, tanto en la tienda o supermercado como en casa. Como ejemplo un producto congelado dura más, pero si se rompe la cadena del frío su deterioro se acelera.
Un caso muy curioso son los yogures ya que a medida que pasa el tiempo la fermentación del yogur aumenta y se hace más ácido. La Fecha de caducidad representa la fecha en la cual el yogur es ya bastante ácido y el consumidor lo rechazaría. Con la fecha de caducidad, el fabricante se asegura la menor acidez de su yogur. El hecho de que aumente la acidez no quiere decir que sea perjudicial para la salud. Por el contrario el crecimiento microbiano con esta acidez disminuye. Así, un yogur sin aditivos puede mantenerse perfectamente comestible durante meses incluso fuera de la nevera.
El síndrome metabólico (también conocido como Sindrome X, Síndrome Plurimetabólico, Síndrome de Resistencia a la insulina, Síndrome de Reaven o CHAOS en Australia) es la conjunción de varias enfermedades o factores de riesgo en un mismo individuo que aumentan su probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular o diabetes. Se caracteriza por presentar obesidad localizada en el abdomen y resistencia a la insulina. Se desarrolla por tener malos hábitos alimentarios y por el escaso ejercicio físico consecuencia del sedentarismo.
El tratamiento básico está dirigido a 3 campos principales: 
-Control de la glucemia.
-Tratamiento de las dislipemias (lípidos en sangre).
-Control de la hipertensión arterial (HTA).
 
Para mejorar los resultados hay que disminuir las calorías ingeridas y realizar algún tipo de ejercicio físico de forma continuada, que fortalecerá el sistema cardiovascular.
Las transaminasas, denominadas también GOT o GPT, son enzimas del metabolismo de los aminoácidos presentes en el hígado principalmente y en el músculo, corazón, páncreas y cerebro. Al aumentar los valores en una analítica se refleja la destrucción en estos tejidos, que pueden ser reflejo de padecer hepatitis, miopatías, o posibilidad de sufrir infarto de miocardio, entre otras patologías.
El triptófano es el aminoácido esencial menos abundante en los alimentos. Este aminoácido forma parte en una complicada cadena de interacciones en el cerebro que estimulan y regulan nuestro estado de ánimo (serotonina) y los patrones de sueño (melatonina). Por otra parte, el 5-hidroxitriptófano es un compuesto derivado del triptófano en un punto más avanzado en la vía de formación de la serotonina:
 
Triptófano (1) 5-Hidroxitriptófano (5-HTP)  5-Hidroxitriptamina  Serotonina
 
El triptófano logra penetrar la barrera hematoencefálica y actua a nivel cerebral con más dificultad que el 5-HTP. Ya que la administración del 5-HTP logra evitar el paso limitante (1) del enzima triptófano hidroxilasa, que transforma el triptófano en 5-HTP. Dicha enzima puede disminuir su actividad debido al estrés, resistencia a la insulina, deficiencia de vitamina B6 o de magnesio.
El 5-HTP se extrae de la semilla de una planta: Griffonia simplicifolia.
En resumen, el triptófano y el 5-HTP son moléculas parecidas y con una función común, pero penetrará más fácilmente en el cerebro el 5-HTP.
 

Preguntas sobre dietas, alimentación y estilo de vida

Hablar de peso ideal es un error, realmente deberíamos hablar de un rango de peso saludable que nos permita  sentirnos bien y sobretodo de ser capaces de poder mantener ese mismo peso a lo largo del tiempo.
Este rango de peso saludable está determinado por los parámetros del IMC, es decir, los valores de peso que nos ubiquen en un IMC que oscila entre 19 y 25, nos indicará que son adecuados para nuestro peso.
Cada persona debe encontrar su peso dentro de estos valores, con el cual uno se sienta cómodo y pueda mantenerlo sin fluctuar de peso constantemente (efecto “yo-yo”).
No se puede determinar un peso exacto en un tiempo determinado, y menos de forma genérica para todo el mundo. Cada individuo tiene una genética y un metabolismo distinto, incluso puede variar según algunos factores externos como la actividad física que se realiza.
Pero si seguimos una dieta adecuada en la que perdamos peso de forma lenta pero segura, podemos estimar que unos 500 gramos por semana seria lo correcto. Teniendo presente que a más peso por perder más se pierde los primeros días.
Con una dieta paulatina nos aseguramos de estar perdiendo grasa y no músculo, que es lo que pasa con la dietas “exprés”, a la vez que evitamos que nuestro cuerpo active mecanismos de defensa para recuperar ese peso perdido repentinamente haciéndonos sentir cansado y con ansiedad. 
No podemos pretender perder esos kilos ganados con los años en tan solo uno o dos meses.
El “efecto rebote” es la recuperación de los kilos perdidos con una dieta de adelgazamiento una vez volvemos a nuestra alimentación “normal”.
Nuestro cuerpo está preparado para sobrevivir, si nosotros lo sometemos a una dieta muy baja en calorías, el cuerpo reduce el gasto calórico para preservar las reservas y así poder sobrevivir. Es por eso que después de una dieta muy restrictiva, al volver  a comer  como lo hacíamos antes, el cuerpo toma más de lo que  le proporcionamos para almacenar y asegurarse unas reservas ante un próximo momento de escasez. 
Y al final acabamos aumentando de peso, incluso a veces sobrepasando el peso que teníamos antes de empezar la dieta.
En resumen, si queremos bajar peso de forma saludable y sin el temido efecto rebote, es importante que nos alejemos de las dietas milagro o muy restrictivas.
No hay que olvidar también que después de una dieta, la vuelta a nuestra alimentación habitual debe continuar con unos hábitos saludables para asegurar el mantenimiento del peso conseguido.
No debes centrarte en pesar la comida, al inicio de una dieta podemos pesar la comida durante unos pocos días, si queremos, para tener una idea de la cantidad de cada alimento que debemos ingerir. Después no hace falta ir pesando cada alimento, aunque varíes tus platos ya tienes una idea del tamaño de cada uno de ellos. También puedes guiarte con las medidas caseras para saber cuánto debes comer de cada alimento, por ejemplo con la pasta, arroz y legumbres puedes usar una taza para calcular la cantidad en crudo (ya sea ½ taza, ¼…según las necesidades de cada uno), al igual que para medir las raciones de frutos del bosque, la palma de la mano para medir las porciones de carne y pescado, o el puño cerrado para una medida de frutos secos, una cuchara sopera para medir el aceite, etc.
Al horno, hervido, al vapor, al papillote y en el microondas, son las cocciones ideales ya que no se añade aceite al cocinar, sólo se le añade en el aliño una vez ya cocinado.
A la plancha y al wok, son opciones saludables tambien aunque hay que vigilar el aceite que se usa al cocinar. Un consejo para controlar el consumo de aceite es echar un chorrito de aceite en la sartén y con un papel de cocina, esparcirlo por toda la plancha y así absorbemos el aceite sobrante.
Otras cocciones saludables pero que deben realizarse de forma correcta, es a la parrilla. Si el fuego evapora humo o si las llamas alcanzan el alimento que estamos cocinando y se carboniza, éste puede contener sustancias tóxicas y nocivas para el organismo.
Cada suplemento tiene una composición y función determinada, por lo que cada suplemento servirá para una cosa u otra requiriendo así más tiempo o menos tiempo según las necesidades de cada individuo.
Pero por lo general, no se aconseja tomar más de tres meses seguidos un mismo producto para evitar que se cree una adaptación, es decir, que el cuerpo se acostumbre y no reaccione de la misma forma. 
En este caso, debemos variar de formulación o descansar por un mes. Pasado ese tiempo se puede seguir tomando el mismo complemento sin ningún problema. Siempre que el especialista no indique lo contrario.
Si lo que queremos es mantener el peso después de una dieta, o simplemente regular un poco después de épocas como la navidad, debemos sustituir una de las comidas principales (comida o cena) por un batido, preferiblemente la cena.
Si lo que queremos es una ayuda para bajar de peso, en este caso deberemos sustituir las dos comidas principales por un batido cada una de ellas (2 batidos al día). Alternando con una alimentación saludable, por ejemplo 2-3 días a la semana, dependiendo de la necesidad de cada persona o urgencia, como por ejemplo una operación inmediata que requiera bajar de peso. 
Hay que tener presente que estos batidos no son para sustituir una dieta equilibrada y no hay que excederse en la dosis recomendada. 

Con el batido de Herbora tienes dos opciones:
Formato BATIDO (para beber) : Verter un sobre de Batido Sustitutivo en 200-250 ml de agua y batir bien.
Formato NATILLA (para tomar con cuchara): Verter un sobre de Batido Sustitutivo en 100ml de agua y mezclar bien.
Un truco para comerlo más despacio y conseguir mayor sensación de saciedad, es tómarlo con una cucharita de postre.
Realizar dieta durante el embarazo al igual que durante la lactancia está contraindicado. Al seguir una dieta para bajar de peso, generalmente se reduce la ingesta de hidratos por un tiempo, lo que limita a su vez el consumo de calorías al día con el propósito de perder peso. Éste déficit de calorías y nutrientes puede ser perjudicial para el desarrollo del bebé. Durante el embarazo y la lactancia es importante que se coma de forma sana y equilibrada. 
Si durante el embarazo tu médico considera que tienes sobrepeso o estás con la lactancia y quieres mantener tu peso o ayudar a ir reduciendo poco a poco esos kilos extras del embarazo, debes ponerte en manos de un especialista en nutrición para ayudarte a controlar lo que comes para mejorar tu alimentación y que sea rica en nutrientes tanto para ti como para el bebé.
Si sigues una dieta equilibrada y pautada correctamente por un especialista no te perjudicará si un día te saltas la dieta. Incluso es beneficioso para el organismo, ayudamos a liberar la mente de la presión de estar comiendo de forma pautada y generalmente restrictiva, sin poder caer en tentaciones.
Generalmente se suele dejar un día del fin de semana como un día libre para comer lo que más le apetezca a uno, principalmente la comida o la cena. Aunque puede ser cualquier día de la semana, eso sí, lo ideal es realizar este comida de “desconexión” con mesura y sin atiborrarse a comida basura o todo aquello que está contraindicado en la dieta.
Es cierto que se debe evitar las tentaciones, pero es preferible caer en ellas lo mínimo posible que caer continuamente o estar constantemente luchando para no caer. La mejor manera de evitar esta tentación repetidamente es permitiendo un día a la semana para “saltarse” la dieta. Ya sea con una hamburguesa con patatas o una pizza, pero recuerda que esta comida "trampa" cuando más casera mejor ya que el exceso de calorias será menos impactante para nuestro organismo.
Aunque exista un ligero sobrepeso, es importante tener en cuenta que ahora parece estar controlado, pero con el tiempo nuestro organismo va cambiando y cada vez será más costoso eliminar esos kilitos de más por no mencionar los que se puedan añadir con el paso del tiempo.
Y ya sabemos que el sobrepeso está ligado a diversas enfermedades. Aunque nos sintamos bien con nosotros mismos es importante mejorar para el bien de nuestra salud.  Eliminando el sobrepeso que tengamos, sea poco o mucho el peso que deberiamos perder, mejoramos la movilidad, el rendimiento físico, la capacidad pulmonar, nos alejamos de posibles patologías, mejorará nuestra autoestima, etc., en general estaremos mejorando nuestra calidad de vida.
Pesarse cada día parece que ayude a tener un buen control sobre la evolución de nuestro peso, pero debemos tener mucho cuidado, ya que pueden haber fluctuaciones en el peso ajenos a la proporción de grasa, es decir, puede ser que un día tengamos más retención de líquidos y eso haga que aumente nuestro peso y se dispare la alarma sin necesidad, ya que al siguiente día podemos volver al peso anterior. 
Uno de los aspectos más negativos de pesarse todos los días es que puede crear ansiedad por querer lograr ese peso deseado, y hay que tener en cuenta que día a día la evolución del peso no es tan notable como si nos pesamos una vez por semana. No sólo el valor del peso nos indicará si estamos mejorando o no, hay otros aspectos a tener en cuenta, como el % de grasa, el perímetro abdominal o el volumen de la masa muscular.
Nuestra recomendación es pesarse una vez por semana, mejor si es entre semana ya que los lunes pueden distorsionar un poco el resultado dependiendo de los excesos que se hayan hecho el fin de semana. 
No hay que olvidar que la báscula nos indica el peso que tenemos en ese mismo momento en el que nos pesamos, por eso es muy importante que hagamos este control siempre a la misma hora, siendo la mañana la mejor opción, en ayunas y sin ropa o con la misma cantidad de ropa. Y aún más importante, pesarse siempre con la misma báscula, ya que cada una tiene diferente regulación.
Y por último y no menos importante, tener siempre presente que en todo proceso de adelgazamiento es normal que haya picos de estancamiento y hasta momentos en los que se aumente de peso.
Es cierto, que seguir una dieta por muy estrictos que seamos, no será tan efectiva si no la acompañamos de un plan de entrenamiento. 
Una dieta bien pautada nos ayudará a reducir peso ya que estaremos reduciendo la ingesta de calorías diarias, pero a veces el problema no está en reducir las calorías que ingerimos solamente, sino en quemar esas calorías consumidas. Con la dieta conseguimos reducir volumen y grasa, pero con la actividad física conseguiremos quemar más  % de grasa, evitar la flacidez, conseguir un mejor tono muscular o el deseado vientre plano, e incluso a controlar mejor la ansiedad regulando así las ganas de comer. Entre muchos otros beneficios que nos aporta, como mejorar la movilidad, la circulación sanguínea, el tránsito intestinal, nos hace sentir mejor, ya que ayuda a desconectar y mejorar el humor, también mejora nuestra capacidad cardiovascular y respiratoria, e incluso nos permite esos antojos de vez en cuando sin sentirnos tan culpables.
Por supuesto, ya que al estar siguiendo un entrenamiento muscular se está creando una conversión de la masa grasa por masa magra (músculo). Todos sabemos que pesa lo mismo 1kg de grasa que 1kg de músculo, pero la diferencia es que ese kg de grasa ocupa más espacio que el kg de músculo. 
Al aumentar la masa muscular, aumentamos la capacidad de almacenaje de reserva de glucógeno (reserva de energía) en el músculo, y esto a su vez, conlleva a una mayor retención de agua.
Por eso las dietas muy bajas en hidratos, obligan a que nuestro cuerpo consuma las reservas de glucógeno de los músculos. Como resultado, obtenemos una bajada de peso notable los primeros días ya que básicamente hemos perdido líquido y si esta dieta baja en hidratos se sigue de forma prolongada es cuando provoca una pérdida de volumen muscular.
Partiendo de que los niños al estar en periodo de crecimiento, no es aconsejable que se les imponga una dieta y mucho menos restrictiva en ciertos grupos de alimentos como los hidratos. Necesitan comer de todo, eso sí, en cantidades adecuadas y de forma variada, con especial atención en las formas en las que se cocinan los platos y las guarniciones de estos, no es lo mismo acompañar la carne con patatas fritas que con una patata al horno, incluso patatas “fritas” pero hechas en el horno.
Hay que educar a los niños a alimentarse de forma saludable y variada. Y dejar esos alimentos poco saludables como la bollería, chucherías, fritos para ocasiones especiales.
Si el niño/a sufre algún tipo de obesidad infantil lo aconsejable es que un especialista en alimentación le cree una dieta adaptada a su edad, actividad diaria, gustos, etc. 
No hay que olvidad que uno de los primeros enemigos de la obesidad infantil es la inactividad, los niños deben realizar actividad física, ya sean deportes o actividades como ir en bici, caminar…
Aunque no tengas sed es importante estar bien hidratados. El agua no sólo nos hidrata o sacia cuando sentimos sed. Hay muchas otras causas que pueden verse afectadas por una falta de hidratación como, dolores articulares, no depurar bien el organismo (no eliminamos  toxinas suficientes del organismo), boca seca, piel reseca, sequedad de ojos, estreñimiento, sensación de hambre, falta de energía o envejecimiento prematuro.
Si te cuesta beber agua, empieza por beber 8 vasos diarios, para que no se haga tan pesado. La cantidad correcta de agua es entre el 1,5L y 2L al día.
No se aconseja seguir una dieta que ha estado estructurada según las características (patologías, gustos, horarios, actividad diaria, etc) y necesidades de otra persona. Cada persona tiene un metabolismo diferente y responde de distinta forma ante un mismo tratamiento. Esa dieta quizás no aporte los nutrientes que tú necesitas y genere carencia de otros.
Las dietas para perder peso deben ser personalizadas y adaptadas a las necesidades de cada persona, por lo que no es aconsejable que el resto de la familia siga tus mismas pautas. Pero si la dieta que sigues son básicamente pautas saludables sobre una dieta de estilo mediterránea no hay problema en que la siga el resto de la familia ya que estamos hablando de una alimentación basada en unas pautas saludables. En caso de ser una dieta específica y haya niños en casa, no deben seguirla bajo ningún concepto, a no ser que tenga la aprobación y supervisión de un especialista en dietética y nutrición.
Las estrías aparecen cuando el cuerpo sufre variaciones bruscas de peso, ya sea por adelgazar o por aumentar de peso rápidamente, esto sucede cuando la piel no puede adaptarse correctamente al cambio de peso de forma tan repentina. Por eso es muy importante hidratarse bien tanto por dentro como por fuera aplicando una buena crema hidratante dos veces al día para mantener la zona afectada bien hidratada.
Son las denominadas grasas hidrogenadas, las que debemos eliminar de nuestra lista. Estas grasas debido a su modificación resultan difíciles de metabolizar (degradar) para nuestro organismo, de manera que tienden a fijarse en el organismo en forma de grasa. Dentro de las grasas saturadas (conocidas como las malas), las trans son las de peor calidad. Hay alimentos que forman parte de nuestra alimentación como la carne o productos lácteos enteros que contienen grasas saturadas, por eso debemos limitar su consumo. Mientras que las  trans no deberían formar parte de nuestra alimentación, si no como algo puntual. Las encontramos en la bollería, fritos, margarina, golosinas, etc.
Sí, y debemos incorporarlas a nuestra alimentación de forma regular, incluso en dietas de adelgazamiento. 
Estas grasas saludables (las insaturadas) nos aportan beneficios como los ácidos omega3, estos se encuentran en el pescado azul, en los frutos secos, aunque es importante consumirlos de forma controlada por a su alto aporte calórico, en el aguacate y por excelencia el aceite de oliva, que a pesar de su elevado índice calórico, si se controla su consumo es un buen aliado para la salud de nuestro corazón.
Las dos son grasas insaturadas (saludables) y esta se divide en las monoinsaturadas (omega9) y las poliinsaturadas (omega 3y 6). Estas grasas saludables se encuentran en fuentes de origen vegetal como los frutos secos, las semillas, el aguacate, el aceite de oliva y de origen animal como el pescado azul. Nos aportan beneficios para el corazón, ayudan a reducir el colesterol y tienen función antiinflamatoria.
Es un ácido graso poliinsaturado esencial, es decir, que nuestro organismo necesita que lo incorporemos de forma exógena (externa), a través de la dieta.
Entre sus múltiples beneficios destaca la función antiinflamatoria, protege contra las enfermedades cardiovasculares y ayuda a regular el colesterol.
A veces no aportamos todo el omega3 necesario a nuestro organismo con la dieta y necesitamos la ayuda de un complemento alimenticio rico ácidos grasos esenciales, como el EPA y el DHA.
Es cierto que la margarina es conocida como la opción más saludable, la más light de las dos. Pero la verdad es que ninguna de las dos es buena para la salud si se consume de forma habitual y tampoco son malas si se consumen de forma esporádica y en pequeñas cantidades.
La primera diferencia que debemos saber es el tipo de grasa que contiene cada una. Mientras que la mantequilla posee grasas saturadas (esta aumentan los niveles de grasas en sangre, colesterol malo), la margarina posee grasas trans (esta es incluso peor que las grasas saturadas), por otra parte la margarina contiene 900 calorías en 100g contra las 750 que tiene la mantequilla, y esta incluso es más rica en vitaminas y minerales  (A, D, E, calcio y fósforo), sin embargo la margarina sólo tendrá vitaminas si se las añaden.
En conclusión si tenemos que elegir entre la mantequilla y la margarina, la mejor opción es la mantequilla. Pero si podemos elegir entre la mantequilla y margarina blandas bajas en grasas la mejor elección sería esta última, ya que las margarinas blandas destacan por su bajo contenido en grasas, y no contener grasas trans, y una mayor proporción de grasas insaturadas.
Generalmente la fruta se acostumbra a comer como postre, después de las comidas. Pero realmente es el peor momento para comerla. Al mezclar la fruta con la comida anterior, provoca que los  nutrientes de la fruta se pierden durante el proceso digestivo, ya que se mezcla con alimentos de digestión más lenta y acaba fermentando en el estómago. Esta fermentación provoca que la digestión se ralentice y es cuando puede llegar a sentar mal el hecho de comer la fruta después de las comidas. 
El mejor momento del día para comer la fruta es entre horas ya que el estómago está vacío y se digiere fácilmente sin crear fermentación ni malestar.
 
Aunque la fruta es un alimento de bajo contenido calórico y entre sus valores nutritivos encontramos vitaminas y minerales, contiene también fructosa, el “azúcar” de la fruta que el cuerpo convierte en glucosa. Si no consumimos esta energía, la glucosa tiende a acumularse en el organismo en forma de grasa, por lo que se aconseja tomar la fruta en las horas más centrales del día. En resumen, los mejores momentos para consumir fruta son en el desayuno, media mañana y media tarde. 
La fibra dietética está compuesta por una serie de sustancias que se encuentran en las paredes celulares de los vegetales, cuya característica principal es que no pueden ser digeridas en el intestino delgado, y como consecuencia llegan sin ser modificadas al intestino grueso. 
Dependiendo de su solubilidad en agua, encontramos dos tipos de fibras, las solubles e insolubles y dependiendo de que fibra contengan pueden tener diferentes acciones en nuestro organismo. 
 
La fibra soluble contiene mucílagos, pectinas, gomas, entre otras sustancias que se caracteriza por formar una viscosidad al entrar en contacto con agua, este efecto viscoso aporta una textura más fluida a las heces. Además provoca un enlentecimiento del vaciado gástrico, que a su vez ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre ya que retrasa el tiempo de elevación de la glucosa después de comer, el azúcar es liberado y absorbido más lentamente, muy indicado para personas diabéticas.
Esta la podemos encontrar en alimentos como la avena, salvado de avena, cebada, las legumbres, semillas de lino, frutas como la manzana y cítricos, zanahorias, espinacas, etc.
 
En cambio la fibra insoluble contiene celulosa, lignina y otras sustancias con gran capacidad de retención de agua. Su efecto principal es aumentar el volumen de las heces y acelerar el ritmo del tránsito intestinal, haciendo de esta fibra la más indicada para tratar los problemas de estreñimiento, entre otros. 
Esta se encuentra principalmente en los cereales integrales, la verdura de hoja verde, legumbres,  frutos secos, semillas,  frutas (sobretodo en la piel), etc.
 
Está demostrado que el consumo de unos 30g/día de fibra procedente de cereales integrales y no refinados, frutas y hortalizas, tiene grandes beneficios para la salud como ayudar a reducir el riesgo de padecer estreñimiento, diverticulosis, hemorroides, litiasis biliar, cáncer de colon, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre y a mantener un control del peso corporal, entre muchos otros beneficios.
La principal diferencia que debemos saber entre los cereales integrales y los refinados es que el cereal integral conserva las 3 partes que componen el grano (salvado, germen y endospermo), mientras que al cereal refinado se le han eliminado las dos primeras partes, dejando sólo el endospermo, rico en hidratos de carbono.
 
1.El salvado es la parte que envuelve el grano, la parte dura en la que se encuentra la fibra, los minerales y los antioxidantes.
2.El germen la parte central del grano (el núcleo), rico en nutrientes como los carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas, minerales, antioxidantes y varios fitonutrientes (compuestos que produce la planta para su propia protección).
3.El endospermo, la parte más grande del grano. La parte que contiene mayormente carbohidratos (en forma de almidón) y proteína.
 
En los refinados, al eliminar la parte que contiene la fibra se eliminan a su vez otros micronutrientes como las vitaminas y minerales. 
En cambio, en los alimentos integrales, al contener la fibra y no poder ser digerida por el intestino delgado, recorre todo el tracto intestinal haciendo un efecto de arrastre y limpieza del tubo digestivo, ya que absorbe agua y hace que las heces estén más lubricadas y sean más fáciles de evacuar, a la vez que también absorbe parte de las sustancia tóxicas de los alimentos ingeridos, como metales pesados, carcinógenos, medicamentos, etc., que podrían llegar a pasar a la sangre.
 
Otro de los beneficios de la fibra es que ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre,  la fibra absorbe parte de la glucosa procedente de la comida, evitando que sea absorbida y ayuda también a regular los niveles de colsterol, absorbiendo el colesterol restante que el cuerpo ha vertido en el intestino junto a la bilis, evitando que se acumule en los vasos sanguíneos.

A parte de la fibra, los alimentos integrales son ricos en nutrientes, como el magnesio, hierro, fósforo, manganeso, selenio y vitaminas B2.
A diferencia de los productos refinados que son calorías “vacías”, es decir que son ricos en hidratos de carbono, poca proteína y altos en calorías. A su vez, estos productos provocan una subida y bajada de los niveles de azúcar en sangre más rápida (provocando los “antojos”) a diferencia de los integrales que la liberación y absorción de azúcar sucede de forma más lenta, brindando mayor saciedad al organismo.
 
Es cierto que en el mercado podemos encontrar productos refinados ricos en vitaminas y minerales, los cuales, han sido añadidos posteriormente para compensar esta carencia. Al igual que también podemos encontrar productos integrales, que han sido triturados y convertidos en harinas que como resultado final se obtiene casi un mismo efecto que los refinados.
 
En general, los alimentos refinados tomados en exceso, a la larga pueden provocar un aumento de peso con mayor riesgo a la obesidad, pueden causar resistencia a la insulina y están asociados a diversos problemas como la diabetes tipo 2 o problemas cardíacos.
Mientras que los integrales favorecen  la prevención de padecer obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas o cáncer de colon.
 
Por último, es cierto que los cereales integrales son beneficiosos para la salud, pero hay ciertos aspectos a tener en cuenta en los que podrían ser perjudiciales como en problemas de intolerancia al gluten, o personas con problemas del tracto digestivo y que deben vigilar el consumo de alimentos ricos en FODMAPS (un tipo de hidrato de carbono).

CONTRAINDICACIONES

En general

Los Complementos Alimenticios están contraindicados en aquellas personas que tenga alergia a algunos de sus componentes. Por esto es recomendable leer bien todos los ingredientes de la composición.
Personas que se estén medicando o mujeres que estén embarazadas o en periodo de lactancia, deben consultar a su médico o especialista la toma de Complementos Alimenticios.

Por producto

No administrar a embarazadas (por el Hinojo).
No administrar a niños menores de 10 años (por su composición).
No administrar a niños menores de 6 años (por el Ginkgo).
No administrar a personas con antecedentes de piedras biliares o dolor abdominal (por el Boldo). No administrar a embarazadas (por el Romero).
No administrar a personas con problemas de  Hipertiroidismo (por el Fucus). No administrar a personas con problemas hepáticos (por el alcohol de la fórmula). 
No administrar a embarazadas (por el Hinojo).
No administrar a embarazadas (por el Sen).
No administrar a niños menores de 16 años (por el Sauce). No administrar a embarazadas (por el Sauce).
No administrar a personas con problemas de  Hipertiroidismo (por el Fucus).
No administrar a embarazadas (por el Sen).
No administrar a personas con antecedentes de piedras biliares o dolor abdominal (por el Boldo).
No utilizar en caso de enfermedades autoinmunes (por la Echinácea).
No utilizar en caso de enfermedades autoinmunes (por la Echinácea).
No utilizar en caso de enfermedades autoinmunes (por la Echinácea).
No administrar a embarazadas (por el Tomillo). No utilizar en caso de enfermedades autoinmunes (por la Echinácea).
No administrar a embarazadas (por el Sen, Regaliz y el Hinojo).
No administrar a embarazadas (por la Valeriana y la Pasiflora).
No administrar a embarazadas (por la Valeriana, la Pasiflora y la Amapola de California).
No administrar a embarazadas (por la Valeriana y la Pasiflora).
No administrar a personas con problemas de  Hipertiroidismo (por el Fucus) y con antecedentes de obstrucción intestinal (por la fibra).
No administrar a embarazadas (por la Valeriana y la Pasiflora).
Contraindicado en personas que sufren epilepsia y esquizofrenia (por el aceite de Onagra).
No utilizar en caso de enfermedades autoinmunes (por la Echinácea).
No administrar a embarazadas en la última fase de embarazo (por el Ajo).
No administrar a embarazadas (por el Tomillo). No utilizar en caso de enfermedades autoinmunes (por la Echinácea).
No utilizar en caso de enfermedades autoinmunes (por la Echinácea).
No administrar a personas con problemas de  Hipertiroidismo (por las algas Kelp).
No administrar a personas con antecedentes de piedras biliares o dolor abdominal (por el Boldo).
No administrar a embarazadas (por el Tomillo).
No administrar a embarazadas (por el Ruscus).
No administrar a embarazadas ni en periodo de lactancia (por el Hipérico).
No administrar a personas con antecedentes de piedras biliares o dolor abdominal (por el Boldo). No administrar a personas con antecedentes de obstrucción intestinal (por la fibra).

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